VIVO CON ESPERANZA ESTA SEMANA SANTA
La tumba vacía es un símbolo de gran esperanza y significado para la fe cristiana. Pero es mucho más que un símbolo. La tumba vacía es el resultado de un evento que ocurrió en la historia, está registrado en la Palabra de Dios, y es esencial para todo en lo que creemos.

Josh McDowell dice: “He llegado a la conclusión de que la Resurrección de Jesucristo es, o bien el engaño más perverso, malvado y cruel jamás cometido por el ser humano, o bien el hecho más destacado de la Historia”.
A pesar de las críticas que dicen lo contrario, la prueba más grande de la resurrección hoy, para mí, está en las vidas transformadas de la gente: Las personas que han podido conocer el poder de su sanidad, han sentido su poderosa presencia, o han sido impactadas por su mensaje de esperanza a través de millones de iglesias y creyentes en el mundo.
Incluso hoy, semanas después de la tragedia de Haití, Chile y esta misma semana en Moscú: nuestro mundo tiembla con la realidad de su fragilidad. Observando los hechos de estas nuevas historias salir en la televisión puede causar un sentimiento de desesperanza y desesperación. Pero aun así, entre tanto dolor y confusión, hemos visto lo mejor de la humanidad, con historias de gran coraje, valor y soluciones a situaciones desesperadas.
Es maravilloso ver como millones de personas se esfuerzan por conseguir y ofrecer medios, finanzas, y oración a estos países en necesidad y que tanto merecen nuestra atención. Aun así, puedo decirte que tu ayuda esta Semana Santa puede ser útil no muy lejos de donde vives. Esta Semana Santa, mientras pasamos tiempo con nuestra familia, mucha gente en nuestra propia ciudad está a falta de cubrir sus necesidades básicas de la vida: comida, ropa y refugio. Mucha gente junto con organizaciones locales están reponiéndose a la crisis económica y es la iglesia quien puede ofrecer la generosidad y la compasión, la creatividad y los medios para marcar una diferencia en estos tiempos de incertidumbre.
Estoy orgulloso de vivir en un país de gente generosa, gente que sabe reconocer un necesidad, que trabaja unida para traer una solución y ayuda. Mi oración es que esta Semana Santa nos sirvamos unos a los otros y aumentemos nuestra comprensión, compasión y cuidado hacia nuestros vecinos.
Nuestra iglesia ha sido bendecida esta semana al poder ser parte del gran movimiento llamado SERVOLUCIÓN. Servolución son iglesias de todo el mundo que se unen para expresar el amor de Cristo a la gente en la comunidades a través de simples actos de bondad y generosidad en estos días previos a la Semana Santa.
Cientos de voluntarios de la Iglesia Hillsong han unido fuerzas con las organizaciones locales, han buscado allá donde hay necesidad y han traído esperanza a las comunidades. Nuestros equipos han planeado barbacoas, limpiado hogares, organizado “búsquedas de huevos de Pascua” y bendecido a mamás con bebés. Los Grupos de Conexión entregaron bolsas de comida y visitaron a los ancianos de una residencia, cantaron para ellos y les sirvieron té. Las mujeres en nuestra iglesia cocinaron “comida para los héroes”, y honraron a los héroes cotidianos en nuestra comunidad: agentes de policía y conductores de ambulancias, que tantas veces son subestimados. Fotógrafos profesionales donaron su tiempo para tomar fotos de las familias refugiadas que han venido a Australia para cambiar sus recuerdos, y nuestra Hermandad de mujeres llevaron la felicidad y la esperanza a los preciosos niños del hospital local y sus padres.
Semana Santa es el tiempo perfecto no solo para hablar del amor de Cristo, sino también de demostrárnoslo unos a otros. Lo que Jesus consiguió en la cruz fue para cada persona, y cuando resucitó, abrió un camino para que tuviéramos esperanza en cualquier circunstancia. No hay esperanza en la muerte, pero hay esperanza en Cristo.
Esta Semana Santa, mi oración es que entiendas la verdad de la crucifixión y la resurrección, que seas el que recibe y el que da compasión y amor en tu comunidad local, y que tengas gran esperanza y gozo, sabiendo que cada cosa que Él hizo, lo hizo por ti.
Te deseo a ti y a tu familia una maravillosa Semana Santa.
Con amor, Brian.



